Saltar al contenido

Miramos, encontramos, construimos y seguimos mirando

KosmaLabs es una consultora de automatización de procesos, y esta página cuenta lo que pasa desde que entramos por tu puerta hasta que el sistema lleva meses funcionando.

Seis fases, lo que firmamos en cada una y lo que te toca poner a ti. Si algo de esto no encaja con cómo quieres trabajar, mejor saberlo ahora que en la tercera reunión.

La tecnología se elige al final,
no al principio

La mayoría de las agencias organiza su oferta alrededor de lo que sabe construir. «Somos expertos en IA.» «Automatizamos con n8n.» «Desarrollamos en React.» Llegas con un problema y te vas con una tecnología que no habías pedido.

Nosotros empezamos por medir dónde se para el trabajo y elegimos la herramienta después. A veces es un agente de IA. A veces una automatización entre tres herramientas que ya pagas. A veces software a medida. Y a veces la respuesta es que no hace falta construir nada, porque lo que necesitas ya existe y sale más barato comprarlo.

Esa última frase nos ha costado proyectos. La seguimos diciendo porque el error contrario cuesta más: un desarrollo a medida compitiendo contra una suscripción de treinta euros al mes.

Las seis fases,
de la visita al sistema en marcha

El orden no cambia entre proyectos. Lo que cambia es el alcance y los plazos.

  1. 01 · Visita y acceso

    Vamos a tu empresa. No es cortesía comercial: la operativa real no se ve en una videollamada. Se ve en quién interrumpe a quién, en qué se apunta en papel y en qué hoja de cálculo paralela sostiene un proceso que oficialmente va por otro sitio.

    Después pedimos dos cosas: doce meses de facturación en solo lectura y una sesión con quien ejecuta la operativa, no con quien la describe.

    Qué hacemos.

    Firmamos el acuerdo de confidencialidad y el contrato de acceso con minimización antes del primer dato. Miramos, no tocamos: el acceso es de solo lectura y no modificamos nada en tus sistemas.

    Qué te llevas.

    La certeza de que nadie va a proponerte nada sin haber visto tu operativa por dentro.

  2. 02 · Auditoría y hallazgos

    Analizamos la facturación contra el flujo real de trabajo hasta localizar dónde se para el dinero. No dónde crees que se para: dónde se para.

    Qué hacemos.

    Buscamos el hueco entre el día que se entrega y el día que se cobra, las tareas que se repiten a mano, las herramientas que no se hablan y los reprocesos que nadie contabiliza porque siempre han estado ahí.

    Qué te llevas.

    Un informe con los hallazgos, cada uno con lo que costaría implementar la mejora. Puedes empezar por el más caro, por el más barato o por ninguno. Si no encontramos nada que justifique construir algo, te lo decimos y ahí acaba. Ha pasado y volverá a pasar.

  3. 03 · Propuesta cerrada

    Si decides seguir, preparamos la propuesta. Es un documento corto: qué construimos exactamente, en cuántos sprints, con qué tecnología, a qué precio y con qué condiciones.

    Qué hacemos.

    Definimos el alcance con una cifra, no con un rango. Precio cerrado significa que lo que firmas es lo que pagas por ese alcance. Si más adelante quieres algo que no estaba dentro, lo presupuestamos aparte y decides tú antes de que lo toquemos.

    Qué te llevas.

    El alcance, la tecnología elegida con su justificación, el calendario por sprints y el precio. De cuatro a ocho páginas, listo para aprobar o para preguntar.

  4. 04 · Diseño y validación

    Antes de escribir código definimos qué se va a construir: pantallas clave, modelo de datos, integraciones con lo que ya usas y el stack concreto.

    Qué hacemos.

    Lo diseñamos y lo validas tú. No arrancamos desarrollo sin tu aprobación y no damos por supuesto ningún requisito que no hayas confirmado.

    Qué te llevas.

    Prototipos navegables de las pantallas principales, el mapa de integraciones y la arquitectura. Si algo no encaja con cómo trabajáis, se ajusta aquí, donde cuesta horas. Al final costaría semanas.

  5. 05 · Construcción por sprints

    Construimos por bloques de dos semanas. Cada sprint termina con una demo funcional en un entorno de pruebas, no con una presentación. Tocas el sistema mucho antes de que esté terminado.

    Qué hacemos.

    Desarrollamos, desplegamos en pruebas y te lo enseñamos funcionando. Si al probarlo cambian las prioridades, las reordenamos antes del siguiente sprint.

    Qué te llevas.

    Software que puedes usar cada dos semanas, acceso al entorno de pruebas para validarlo con tu equipo y claridad sobre qué entra en el sprint siguiente.

  6. 06 · Producción y revisión mensual

    Pasamos a producción cuando lo apruebas tú.

    A partir de ahí lo alojamos, lo mantenemos y lo operamos nosotros. No te dejamos un sistema que alguien de tu equipo tenga que sostener los viernes por la tarde. Ni servidores que administrar, ni actualizaciones que aplicar, ni una persona de tu plantilla convertida en soporte técnico a tiempo parcial.

    Hay dos formas de entrar: una implantación inicial más una cuota mensual, o cuota mensual desde el principio.

    Y seguimos mirando. Cada mes revisamos el sistema en marcha y la operativa que lo rodea. No para comprobar que sigue encendido, sino para lo mismo que hicimos en la auditoría: buscar dónde se está parando el trabajo ahora. Una empresa que crece mueve sus cuellos de botella de sitio. Los que encontramos en enero no son los de octubre.

    Qué hacemos.

    Operamos el sistema, lo monitorizamos y te pasamos cada mes lo que hemos encontrado.

    Qué te llevas.

    Un sistema funcionando que no gestionas tú, y una lista mensual de lo que ha cambiado en tu operativa desde la última revisión. Lo que salga de ahí lo decides tú: si algo merece construirse, se presupuesta aparte antes de tocar nada.

Lo que firmamos
antes de empezar

Estos compromisos no dependen del plan que contrates. Son la base. Si en algún punto del proyecto sientes que se incumple alguno, dínoslo.

Precio cerrado antes de empezar

La propuesta lleva una cifra, no un rango que se ajusta después. Si durante el proyecto aparece algo fuera del alcance firmado, lo avisamos, lo presupuestamos aparte y decides si entra. Lo que firmamos, vale.

Demo funcional cada dos semanas

Nunca pasas más de dos semanas sin ver producto funcionando en un entorno de pruebas. Ni diapositivas ni prototipos: el sistema, accesible, con tus casos.

Te decimos cuándo no contratarnos

Si un producto del mercado resuelve el noventa por ciento de tu caso con una configuración razonable, te lo decimos en la auditoría y te decimos cuál. No construimos a medida para competir contra una suscripción barata. Construimos a medida cuando ninguna de las opciones que hay encaja.

El mismo interlocutor de principio a fin

Quien va a tu empresa en la primera visita es quien diseña el proyecto y quien te acompaña durante los sprints. No hay traspaso a otro equipo ni cambio de interlocutor a mitad. Si hiciera falta una especialidad puntual, te avisamos antes y decides.

Dónde están tus datos, con nombres

La base de datos está en Fráncfort y la aplicación en París. Las dos en la Unión Europea. El modelo de inteligencia artificial lo presta OpenAI, contratado a través de OpenAI Ireland. No te vamos a decir que toda la cadena es europea, porque el modelo es de un proveedor global — y eso está en la letra pequeña de todos los que sí lo dicen.

Revisión mensual del sistema en marcha

Una vez en producción, cada mes miramos otra vez. Qué cubre exactamente la revisión en tu caso está en tu contrato y no en esta página, porque depende del alcance que hayas contratado.

Lo que tienes que
poner tú

Un proyecto de software no es un pedido que llega y se abre. Hay decisiones que solo puedes tomar tú.

  • Alguien dentro con capacidad de decidir

    Una persona con autoridad para validar diseños y confirmar prioridades. No hace falta que sea técnica. Sí que esté disponible en las fases clave. Los proyectos que se atascan casi siempre se atascan aquí: esperando a que alguien autorice algo que nadie tiene claro quién autoriza.

  • Los procesos reales, no los del manual

    Si hay hojas de cálculo paralelas, si las facturas se reenvían por WhatsApp, si alguien lleva su propio Excel que nadie más ve, queremos saberlo. El sistema se construye sobre lo que pasa, no sobre lo que debería pasar.

  • El presupuesto de verdad

    Si tienes cuatro mil euros, dilo al principio y te decimos qué alcance cabe. Si tienes veinticinco mil, igual. No necesitamos que infles la cifra para ver qué te proponemos. Un presupuesto honesto permite diseñar bien dentro de él.

  • Disposición a cambiar algo de cómo trabajáis

    A veces la mejor respuesta técnica implica mover una aprobación que hoy va por correo, o sustituir un Excel compartido por un panel único. Son cambios pequeños, pero tu equipo tiene que aceptarlos. Un sistema excelente montado sobre un proceso roto sigue siendo un proceso roto, solo que más caro.

El mismo proceso,
distintos problemas

Las fases y los compromisos son los mismos sea cual sea la tecnología que acabe resolviendo tu caso: agentes de IA, automatizaciones, integraciones, procesamiento de documentos o software a medida. Si quieres el detalle por tipo de proyecto, está en lo que construimos.

Las preguntas
que importan

¿Quién mantiene el sistema una vez está en marcha?

Nosotros. Lo alojamos, lo mantenemos y lo operamos. Tu equipo lo usa; no lo administra.

¿Cuánto dura la auditoría?

Depende del tamaño de tu operativa y de los cuellos de botella que aparezcan. No damos un número por adelantado porque sería inventado.

¿Qué pasa si a mitad veo que esto no es lo que necesito?

Lo ves pronto, que es lo importante: hay demo funcional cada dos semanas desde la primera. Si en algún sprint la dirección no te convence, se corrige antes del siguiente. No hay final sorpresa porque no hay nada oculto hasta el final.

¿Qué tipo de proyectos no aceptáis?

Los que un producto del mercado ya resuelve y nadie ha mirado. Los que no tienen un responsable interno claro. Los que llegan con plazos imposibles. Y los que no son un problema tecnológico: si lo que hace falta es contratar a alguien, lo decimos.

¿El equipo es vuestro o subcontratáis?

Propio. Quien va a tu empresa es quien diseña y quien acompaña.

¿Qué firmáis antes de ver mis datos?

Un acuerdo de confidencialidad y un contrato de acceso con minimización, los dos antes de la primera sesión. Están explicados en confidencialidad.

Diagnóstico gratuito

Empecemos por mirar tu operativa,
no por una propuesta.

La auditoría es gratuita. La condición es que podamos ver de verdad: doce meses de facturación y una sesión con quien lleva la operativa.

  • Vamos a tu empresa antes de proponer nada.
  • NDA y contrato de acceso antes del primer dato.
  • Si no encontramos nada, te lo decimos.

Sin coste · Sin compromiso · Respondemos en 24 h laborables