Auditoría de procesos: miramos antes de proponerte nada
Puedes contarnos tu operativa en una reunión de una hora. No te lo vamos a pedir.
Una auditoría de procesos en tu empresa empieza aquí con dos cosas: una visita presencial y doce meses de facturación en solo lectura. Primero miramos. Después hablamos contigo de lo que hemos visto.
El motivo no es desconfianza. Es que nadie ve los huecos de su propia operativa desde dentro. Están entre departamentos, entre herramientas que no se hablan y entre el día que se entrega y el día que se cobra.
Por qué empezamos por la facturación
La facturación es el único sitio donde tu operativa deja huella con fecha. Todo lo demás se cuenta de memoria; esto se mide.
Con doce meses delante aparecen tres cosas:
- Qué se entregó y no se llegó a facturar.
- Qué se facturó y no se ha cobrado.
- Cuánto tarda cada salto: del encargo a la entrega, de la entrega a la factura, de la factura al cobro.
El tercero es el que suele doler. Un proceso no se atasca de golpe. Se atasca dos días en cada salto, doce meses seguidos, y eso no sale en ninguna reunión porque nadie lo vive entero: cada persona ve su tramo.
La visita es la otra mitad. Un flujo real casi nunca se parece al que está dibujado, y la diferencia entre los dos suele ser precisamente donde está el problema. Por eso preguntamos a quien ejecuta el proceso, no solo a quien lo dirige.
Qué necesitamos para hacer la auditoría de procesos
Tres cosas, y ninguna es una reunión larga.
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Una visita a tu empresa. Un día, viendo el trabajo donde ocurre.
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Doce meses de facturación en solo lectura. Pedimos acceso para ver, no para operar: no creamos, no modificamos y no borramos nada.
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Una sesión con quien lleva la operativa. La persona que hace el proceso, no la que lo explica.
Y una condición que decide si esto sale bien: alguien dentro con capacidad de decidir. Si cada cambio tiene que subir tres niveles, el análisis se queda en un documento bonito.
Antes del primer dato firmamos un acuerdo de confidencialidad y un contrato de acceso con minimización. Está detallado en qué se firma y a qué se accede: a qué entramos, con qué permiso, para qué y cuándo termina.
Qué recibes al final
Una lista de lo que hemos encontrado y, al lado de cada hallazgo, cuánto costaría arreglarlo.
No es un presupuesto con un diagnóstico de adorno delante. Es al revés: primero los hallazgos ordenados por lo que te están costando, y después el precio de resolver cada uno, por separado. Puedes empezar por el más caro, por el más barato o por ninguno.
Si al terminar no hemos encontrado nada que justifique construir algo, te lo decimos y ahí acaba. Ha pasado y volverá a pasar.
Qué pasa después
Si decides seguir, construimos. Por sprints de dos semanas, con una demo funcional al final de cada uno, así que ves el sistema mucho antes de que esté terminado.
Lo que construimos lo alojamos, lo mantenemos y lo operamos nosotros. No te dejamos un software que alguien de tu equipo tenga que sostener. Hay dos formas de entrar: una implantación inicial más una cuota mensual, o cuota mensual desde el principio.
Puedes ver cómo trabajamos fase por fase y lo que construimos antes de decidir nada.
Cuándo te vamos a decir que no
- Si no puedes dar acceso a la facturación. Sin datos no hay análisis, y no vamos a fingir uno.
- Si no hay nadie dentro con capacidad de decidir.
- Si el problema es de personas, de precio o de mercado. No todo lo que duele en una empresa es un proceso.
- Si lo que necesitas ya existe hecho y sale más barato comprarlo que construirlo. Te decimos cuál.
Decirlo aquí cuesta menos que decirlo con la mitad del trabajo hecho.
Preguntas antes de dar acceso
¿Cuánto cuesta la auditoría?
Nada. La hacemos gratis porque también nos sirve a nosotros para saber si podemos ayudarte. Es el filtro de los dos, no un regalo comercial.
¿Qué firmáis antes de ver mis datos?
Un acuerdo de confidencialidad y un contrato de acceso con minimización, los dos antes de la primera sesión. Están explicados en confidencialidad.
¿Podéis modificar algo en mis sistemas?
No. El acceso es de solo lectura. Pedimos entrar para ver, no para operar.
¿Y si no encontráis nada?
Te lo decimos y no hay propuesta. Preferimos cerrar así que inventar un proyecto.
¿Cuánto tiempo dura?
No damos una cifra fija porque sería inventada. Depende del tamaño de tu operativa y de cuántos atascos aparezcan una vez dentro: una empresa con un flujo y tres personas no lleva lo mismo que una con cinco departamentos que se pasan el trabajo entre ellos.
¿Trabajáis con mi sector?
Trabajamos sobre operativa, no sobre sectores. Si tu empresa entrega algo, factura y cobra, hay proceso que mirar.
Empecemos por los datos,
no por una propuesta.
El diagnóstico es gratuito. La condición es que podamos ver de verdad: una visita a tu empresa y doce meses de facturación.